Rusia Símbolos Nacionales
La bandera nacional de Rusia
Apareció entre los siglos XVII-XVIII. Actualmente la bandera de la Federación de Rusia es un lienzo de tres franjas horizontales, la blanca es la superior, la azul está en medio y la roja es la inferior. Pero no siempre ha sido así.Las primeras banderas rusas
Hasta el siglo XVII era más correcto hablar no de banderas nacionales, sino de banderas familiares, es decir, de emblemas que pertenecían y distinguían a los príncipes y las dinastías gobernantes.
La bandera nacional no fue sancionada oficialmente hasta el siglo XIX. Su historia empezó en los tiempos del zar Alejo I, que gobernó de 1645 a 1676. En 1668 el primer barco militar de la historia rusa, el Oriol ("Águila"), empezó a navegar acompañado de los estruendos de los cañones.
El ingeniero holandés Butler, que dirigía la construcción de este barco, cumpliendo con la tradición de los países europeos pidió permiso al zar para instalar una bandera en el Oriol. Para crear la bandera el holandés se inspiró en el símbolo nacional de su país, que estaba formado por rayas horizontales en rojo, blanco y azul. Hay varias versiones de qué aspecto pudo tener la bandera del barco Oriol; no obstante, los documentos conservados hasta nuestros días señalan que para su fabricación se usaron telas rojas, blancas y azules.
¿Qué significan los colores de la bandera nacional rusa?
En la época de Pedro el Grande el rojo simbolizaba la soberanía; el azul, el color de la madre de Dios, protectora de Rusia; y el blanco, la libertad y la independencia. Además de eso, los tres colores representaban la comunidad de la Rusia Blanca (Bielorrusia), Rusia Menor (Ucrania) y Rusia Grande.
En nuestros días, existe una teoría extraoficial acerca del significado de esos tres colores: el blanco simboliza la paz, la pureza y la perfección; el azul, la fe y la fidelidad; el rojo representa la energía, el poder y la sangre derramada por la patria.
El Escudo de Rusia
El escudo de la Federación de Rusia consiste en una superficie de color rojo intenso con un águila bicéfala dorada como blasón. En el pecho de la misma se puede ver el escudo de Moscú, también en fondo rojo con la imagen de san Jorge plateada que vence al demonio con su lanza. El águila sostiene en su garra siniestra un cetro y en la diestra un orbe.
La historia del actual escudo refleja el dramático y a veces escabroso camino del Estado. Aunque su apariencia haya ido cambiando de un Gobierno a otro, el águila bicéfala ha sido el símbolo principal de Rusia a lo largo de más de cuatro siglos.
La primera mención de un blasón data del año 1497.
La palabra “guerb” (escudo) llegó a la lengua rusa en los siglos XVI-XVII y proviene de la palabra alemana “Erbe”, que significa “herencia”. Así, la misma palabra contiene la característica más importante de un escudo: su estabilidad y uso permanente.
Los escudos surgieron en Rusia hace mucho y tuvieron mucha expansión, pero tan solo eran imágenes que no seguían ninguna regla de la heráldica, el arte de hacer blasones
Desde el principio de su existencia y hasta el siglo XVI, Rusia fue un estado feudal con muchos señoríos, por lo tanto no había un escudo nacional que representara todo el país. El escudo nacional no apareció hasta los tiempos de Iván III (1462-1505).
En la Rusia antigua, el águila bicéfala apareció después del matrimonio de Iván III y Sofia Paleólogo, la sobrina del último emperador bizantino Constantino XII Paleólogo.
A partir de finales del siglo XV empezó a aparecer el escudo bizantino en los sellos del gran príncipe de Moscú y desde el 1547 en el del zar de Rusia. Este consistía de un águila bicéfala, que al igual que el escudo de Moscú, también llevaba la imagen de san Jorge. El águila representada en este escudo tenía el pico cerrado y se asemejaba a un aguilucho.
A partir de ahí, los cambios del escudo ruso están estrechamente relacionados con la historia del país.
Durante el gobierno de Basilio III (1505-1533), el águila bicéfala mostraba los picos abiertos con la lengua fuera. Así apareció por primera vez en un sello adjunto a un documento del gran príncipe Basilio III. Como si estuviera enojada, el águila aparecía atemorizante, resultado de que Rusia había reforzado sus posiciones políticas y había llegado a ser el nuevo centro de la religión ortodoxa.
Durante el reinado de Iván el Terrible (1533-1584), Rusia obtuvo victorias decisivas sobre el Kanato de Kazán y el Kanato de Astracán, y anexionó Siberia. El aumento del poder ruso también se reflejó en la imagen del escudo: el águila bicéfala fue coronada con una cruz ortodoxa de ocho brazos. Colocar el escudo de Moscú en su pecho también se consolidó. Sin embargo, según las tradiciones de la pintura de iconos de Rusia, la imagen de san Jorge se situó al lado derecho del espectador, lo que contradecía las reglas de la heráldica.
El veintiuno de febrero de 1613 Miguel I se convirtió en el nuevo zar ruso. Con él comenzó el desarrollo rápido del país y el águila del escudo “desplegó las alas”. Por primera vez el fantástico animal mostraba sus alas abiertas, símbolo del “despertar” de Rusia y del comienzo de una nueva era en la historia. Posteriormente apareció la imagen de una corona en lugar de la cruz de ocho brazos.
Bajo el mandato de Alejo I (1645-1676) surgió una imagen nueva del águila debido a que el emperador del Sacro Imperio Romano, Leopoldo I de Habsburgo, mandó a Moscú a su maestro heráldico, Lavrenti Jurelévich, para que enseñara su arte. Así comenzó la heráldica rusa. El águila de Alejo I fue prototipo de las siguientes imágenes oficiales del águila en el escudo ruso. Esta águila tiene las alas levantadas muy alto y bien abiertas, como símbolo del prestigio y poder que alcanzó el país. Sigue sosteniendo en sus garras el cetro y el orbe, como reflejo del establecimiento de la monarquía absoluta en Rusia.
En 1682, Pedro el Grande subió al trono (1682-1725). Rusia cambió mucho durante su mandato, bajo el que se convirtió en una importante potencia, más importante incluso que algunos Estados europeos. Pedro el Grande introdujo muchos elementos nuevos en la heráldica rusa. El águila pasó de ser dorada a negra, para demostrar la fuerza del Estado. En 1722 el monarca estableció el Departamento Heráldico y el cargo de maestro heráldico. Por primera vez en las alas del águila aparecieron dos escusones con los escudos de armas de los Principados de Kiev, de Nóvgorod, Astracán, Vladímir, Kazán y Siberia, los más importantes. Así, el águila bicéfala se convirtió en un símbolo de la unidad de la Rusia asiática y la europea bajo la corona única del emperador. Esto se advierte porque una cabeza estaba dirigida hacia el Oeste y la otra hacia el Este.
Hasta finales del siglo XVIII no hubo grandes cambios en la imagen del águila. Sin embrago, durante el reinado de Isabel I y de Catalina II, llamada la Grande, el águila parecía hembra.
Después, subió al trono Pablo I (1796-1801) e inmediatamente modificó el escudo ruso. El águila bicéfala se convirtió en parte inseparable del escudo de la familia del emperador. Dado que Pablo I era maestre de la Orden de Malta, en el pecho del águila apareció la Cruz de Malta, en cuyo brazo superior se ubicaba su corona.
Al ser coronado su sucesor, Alejandro I (1801-1825), se suprimió la Cruz de Malta del escudo nacional. En aquella época Francia influyó mucho en la imagen del águila: las alas se extendieron ampliamente, las plumas bajaron, una cabeza se inclinaba más que la otra y en vez de llevar en las garras el cetro y orbe, aparecieron una antorcha, una corona de laurel (a veces una rama), y las fasces de los lictores (insignias de los cónsules romanos que se componían de una segur en un hacecillo de hachas).
Durante los años de Nicolás I (1825-1855) el águila empezó finalmente a aparecer con las alas levantadas y así se mantuvo hasta 1917. En 1829, Nicolás I fue coronado rey de Polonia y en 1832 el escudo del Reino de Polonia fue ubicado en las alas del águila.
En los últimos años del mandato de Nicolás I, el barón Bernhard Karl von Köhne, que dirigía en aquel entonces el Departamento de Heráldica, intentó dar al escudo el carácter de la heráldica europea. En particular, el águila debía ser más seria y el jinete tenía que ser dirigido hacia el lado izquierdo respecto al espectador. Pero en 1855 el zar murió sin haber podido realizar los proyectos de Köhne.
Himno Nacional de Rusia
La historia de los himnos rusos tiene un vínculo indisoluble con el desarrollo del país. A lo largo de toda la existencia del Estado ruso ha habido más de una decena de himnos y cada uno de ellos se convirtió en el símbolo de una época determinada.
En la Rusia medieval, los cánticos religiosos traídos del Imperio bizantino cumplían las veces de himnos ya que acompañaban al unísono la cultura del antiguo Estado ruso, impregnada de cristianismo.
A principios del siglo XVIII, en los tiempos de Pedro I el Grande, aparecieron los “vivat” (del latín vivat, ¡que viva!), un tipo de canto de alabanza que se formó en la música rusa durante la época de este monarca. Esos cantos se interpretaban para elogiar las victorias de Pedro el Grande en las batallas de tierra y mar.
Los cánticos son uno de los elementos de propaganda que empezó a utilizar al monarca para elevar el patriotismo y honrar a Rusia y a su soberano.
Con la aparición del ejército regular en los tiempos de Pedro el Grande se difundió además la música militar. Uno de los regimientos más conocidos fue el Preobrazhenski. El regimiento surgió de las “tropas de entretenimiento” (en ruso poteshnie voiská) durante los juegos militares de Pedro el Grande en el pueblo Preobrazhénskoye (de ahí su nombre).
La marcha de este regimiento fue creada por un compositor desconocido y rápidamente se convirtió en la marcha del Ejército ruso. Fuera del ambiente militar, la marcha se tocaba en eventos de protocolo, como las recepciones en Embajadas, aniversarios de victorias militares, natalicios del zar o en el día de la coronación de su esposa Catalina I. De hecho, la marcha del regimiento Preobrazhenski llegó a ser el primer himno de Rusia. A partir de finales del siglo XVIII, la marcha se entonaba con letra.
Después de la Revolución de Octubre, cuando el regimiento Preobrazhenski fue disuelto, el Movimiento Blanco siguió utilizando la marcha. Entre los inmigrantes rusos en Europa, esta marcha se mantuvo muchos años como himno de Rusia.
Paralelamente a la marcha Preobrazhenski existía el famoso Grom pobedi, razdavaisia! (“¡Suena, trueno de la victoria!”). La letra de esta marcha fue compuesta por un poeta ruso muy famoso en aquella época, Gavriil Derzhavin, y fue dedicada a la victoria de Rusia en la guerra contra Turquía (1787-1791).
La marcha tenía estilo de polonesa, lo que la hizo bastante famosa entre los representantes de la aristocracia, pues se tocaba en los bailes. Grom pobedi, razdavaisia! se convirtió en una especie de himno de la nobleza. Con el tiempo, la letra de la marcha fue cambiando.
Después apareció el tercer himno “espiritual”, obra del compositor Dmitri Bortnianski, con el nombre Kol slaven nash Gospod v Sione (“Qué glorioso es nuestro Señor en Sion”). Este himno se tocó en diferentes ceremonias religiosas durante todo el siglo XIX.
Después de la derrota de las tropas de Napoleón surgió el himno Bozhe, Tsaria jraní (“Dios salve al zar”), que fue el canto nacional del Imperio ruso de 1833 a 1917. El compositor de la música fue Alexéi Lvov y la letra fue obra de Vasili Zhukovski. Con el tiempo el himno tomó el nombre de Molitva rússkij (“La plegaria del pueblo ruso”), Zhukovski tradujo la letra del himno inglés God save the King (Dios salve al Rey); sin embrago, la cambió sustancial.
El emperador fue la primera persona que escuchó el himno. Después, ordenó que todo el mundo lo escuchara. El once de diciembre de 1833 en el teatro Bolshói de Moscú se interpretó solemnemente. Al día siguiente, en los periódicos aparecieron críticas entusiastas.
Otro cambio de himno fue motivado por la revolución de febrero de 1917 y por la abdicación del emperador Nicolás II. Por primera vez resonó la idea de que era necesario hacer un concurso para la creación de un nuevo himno nacional que reflejara la visión plurinacional y la diversidad religiosa de Rusia.
Durante algún tiempo, la canción francesa preferida de los revolucionarios rusos, la Marsellesa, hizo las veces de himno ruso. También en 1917, el himno de los socialistas, la Internacional, obtuvo mucha fama. La Internacional usada como himno nacional fue un caso único en el mundo, ningún otro país la adoptó porque en la canción no hay ni una sola palabra que la relacione con un país determinado y sus símbolos patrios.
En los años 1930, la política del país se orientó hacia la construcción del socialismo en el nuevo país llamado Unión Soviética. Por lo tanto, cambiaron los lemas, postulados ideológicos y el himno. En 1943 se organizó un concurso nacional, decenas de personas participaron en él, entre ellas destacados escritores y músicos de aquella época. Los principales personajes del Gobierno participaron en la creación de la letra del himno. Así, el mismo Iósif Stalin hizo también una aportación.
La Internacional siguió siendo el himno del partido de los bolcheviques y posteriormente del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética). En calidad de himno de la URSS fue elegida la canción El himno del partido de los bolcheviques, compuesta por Alexandr Alexándrov. Por primera vez el himno sonó el primero de enero de 1944.
A partir del quince de marzo de 1944, la canción empezó a resonar como himno por todos los rincones. Parte del tema era: “El partido de Lenin, el partido de Stalin; ¡El partido sabio de los bolcheviques! […] Nos creó Stalin y nos inspiró la lealtad a la gente, para la labor, para las hazañas”. A partir de 1955 este himno se interpretó sin cantar el texto a causa de la lucha contra el culto a la personalidad de Stalin, hasta que en el año de 1977 Leonid Brézhnev pidió al poeta Serguéi Mijalkov que redactara su texto cambiando todas las frases que llevaban el nombre de Stalin.
Tras la desmembración de la URSS en 1991, La canción patriótica de Mijaíl Glinka se convirtió en el himno de Rusia, pero carecía de texto. Pasados diez años surgió la necesidad de crear un himno con todos los elementos. Luego de agitadas discusiones se tomó la decisión de volver a la música del himno soviético y componer una nueva letra.
Entre diciembre de 2000 y febrero de 2001, la Duma Estatal aprobó cinco proyectos de ley sobre el texto del himno. El presidente Vladímir Putin aprobó la letra de Serguéi Mijalkov, el autor del himno de la URSS.
La letra del himno
Rusia, nuestra patria sagrada,
Rusia, nuestro amado país.
Una poderosa voluntad, una gran gloria
¡Son tu herencia por toda la eternidad!
Estribillo:
Sé gloriosa, nuestra patria libre,
La eterna unión de pueblos hermanos
¡La sabiduría popular dada por nuestros antepasados!
¡Sé glorioso, país! ¡Estamos orgullosos de ti!
Desde los mares del sur hasta las regiones polares,
Se extienden nuestros bosques y campos.
¡Eres única en el mundo! Eres inimitable
Protegida por Dios, tierra natal.
Estribillo
Un vasto espacio para soñar y vivir,
Nos abren los años futuros.
Nos da fuerza la lealtad a la patria.
¡Así fue, así es y así será siempre!
Estribillo



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